Entre los poblados prehispánicos del barranco de Azuaje cabe destacar el conjunto de cuevas habitacionales de Doramas, justo en la cabecera del barranco del mismo nombre y al abrigo de un enorme solapón rocoso.
Algunas cavernas están excavadas de forma artificial, se han levantado muros de cerramiento, se han colocado puertas e incluso existe un horno de pan. Secularmente han sido ocupadas y reutilizadas para viviendas, gallanías, alpendres, etc. Las historias que se cuentan saltan de época en época. Desde sus usos prehispánicos cuando dormía el caudillo indígena Doramas en ellas; hasta los años 50 de nuestra época, cuando un hombre murió en el interior de estas cuevas abandonado por su mujer.
Algunas cavernas están excavadas de forma artificial, se han levantado muros de cerramiento, se han colocado puertas e incluso existe un horno de pan. Secularmente han sido ocupadas y reutilizadas para viviendas, gallanías, alpendres, etc. Las historias que se cuentan saltan de época en época. Desde sus usos prehispánicos cuando dormía el caudillo indígena Doramas en ellas; hasta los años 50 de nuestra época, cuando un hombre murió en el interior de estas cuevas abandonado por su mujer.

















































